lunes, 2 de enero de 2012
viernes, 8 de enero de 2010
sábado, 14 de noviembre de 2009
poEma 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
14 noviembre 2009
Hoy me vino la gana, que no las musas
hoy no tengo pretextos ni disculpa para cantarte a ti
para escribirte un verso y descolgarte desde aquí
hasta las ganas de-la-ma-ñ-ana ya por ven-ir.
Hoy primero del segundo del año
mientras esta mujer rompe el espacio para inventarse al fin
para mirarla toda en el silencio y de perfil
tomo sus manos como escenario para existir.
Y es que no importa que digan
que está trillado
hablar de amor que maldigan
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Se detiene el reloj sobre nosotros
caen las diez que resbalan por sus hombros y se cuela la luz
que se enreda en tu pelo pero la liberas tú
oro y diamante por un instante de tono azul.
viernes, 13 de noviembre de 2009
miércoles negro
domingo, 25 de octubre de 2009
teinta y veinte noches
Veinte noches atrás, apesár de saber que hablar de amor no querías tú, bajo la colada luz de tu cortina a media tarde me encontraba, y sobre la dura cama que te hacía único dormía- de pensar que yo siempre duermo con el objetivo de no pensar que andas despierto para no hablarme de amor.- hace 10 noches los besos eran para el raiting de tu autoestima. después de 10 noches recién los recuerdas.- la cama ha de hacerlo-. la cortina y la almohada no se van a las siete:00.
Ya son 10 noches y no me he vuelto a desvelar. la magia, a veces, aumenta años a los días y nos hace viejos- ya debería entonces tener yo 37, pues hace 20 noches que soy un calendario hecho reloj -- tú estás tan joven--
Pero esta noche te he visto viejo- y yo- que ya he decidido no hablarte de amor, no se que hacer.